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domingo, 19 de febrero de 2012

Isabel Muñoz mira a Teatra





Que una revista de teatro en las fronteras del arte contemporáneo, diez años después de haber presentado su último número, posea aún una fotografía de grupo inédita, realizada nada menos que por una fotógrafa española de relevancia internacional, como Isabel Muñoz, es una de esas circunstancias insólitas que definen a la perfección el espíritu incompleto y sorpresivo de Teatra.

Este domingo de ARCO, Teatra y la Quinta de Santiago se ponen de largo, para dar la bienvenida a Isabel Muñoz a nuestras virtuales páginas, con este retrato inédito de la redacción completa de Teatra, fotografiada en febrero de 1989 por Isabel Muñoz en su estudio madrileño de Pajaritos.

Las siete cabezas de Teatra van servidas con coloristas tocados vegetales de cartulina, concebidos y realizados por Alfonso Berridi, a partir del lema del número siete de Teatra: Teatrina di Verdura. En su nueva entrega, Teatra realizaba todo un ejercicio de Nostalgia de la Botánica, a la par que lanzaba una llamada de retorno a la Ecología y a la Naturaleza, tras tanta borrachera urbana postmoderna. Se valió para ello de este sonoro título, Teatrino di verdura, que hace referencia a los teatrillos de jardín de las villas renacentistas italianas, donde floreció el drama pastoril.

En el retrato de Isabel Muñoz de Teatra, tocada de Arcadia, pueden percibirse esos brillos y reflejos metálicos que caracterizan su personal y sensual obra fotográfica. La fotógrafa española -e incansable viajera- se ha sentido muy cercana a las artes escénicas, especialmente la danza y el teatro. En sus fotografías puede percibirse el artificio luminoso de un escenario habitado. Aunque el cuerpo desnudo sea el fuerte de esta fotógrafa, cuando retrata a sus personajes vestidos, los cubre con una penumbra solanesca, que los petrifica en el tiempo, sin por ello dejar de estar vivos y respirando.

Este retrato deTeatra vista por Isabel Muñoz, iba a ser publicado como colofón del número siete de Teatra. Era la primera vez que los redactores de Teatra iban a dar la cara ante sus lectores, desde las páginas de la revista. El fatum impidió que finalmente fuese esta foto la elegida, culpa nostra.
En el sentido de las agujas del reloj pueden verse a Ernesto Caballero con tocado de rábanos, a Javier Vallejo coronado de acelgas, a Juan Manuel Sánchez con mitra de cebolletas, a Alfonso Armada con alta tiara de berenjenas, a Juan Antonio Vizcaíno con gran chapela de judías verdes, a José Andrés Rojo con casco de zanahorias, y a Blanca Suñén con sombrero de coliflor.

Corría 1989. Teatra participó en ARCO en el stand de Comercial Atheneum, Distribuidora de libros y revistas de Arte, que había absorbido a Herman Blume Editores, primeros distribuidores de Teatra. Los tiempos estaban cambiando, ARCO se estaba institucionalizando con Rosina Gómez Baeza, como nueva directora; tras una dolorosa polémica en los medios, se había desplazado a Juana de Aizpuru de la dirección de la Feria…; dejábamos de ser muchachos…; por los pelos, seguíamos dentro de ARCO.  

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